“El Mayo” Zambada se declarará culpable en Estados Unidos; descartan pena de muerte

Ismael “El Mayo” Zambada García, considerado el líder histórico del Cártel de Sinaloa, se declarará culpable en su próxima audiencia judicial en Estados Unidos, de acuerdo con un documento oficial difundido este lunes.

La Corte del Distrito Este de Nueva York informó que la audiencia programada para el 25 de agosto será una Audiencia de Cambio de Declaración, en la que Zambada modificará su postura a culpable. El procedimiento estará a cargo del juez Brian M. Cogan, quien lleva el caso.

Te recomendamos leer: Julio César Chávez Jr., señalado por presuntos nexos criminales

Julio César Chávez Jr., señalado por presuntos nexos criminales

Se descarta la pena de muerte para “El Mayo” Zambada

En un giro clave, el fiscal Joseph Nocella Jr. confirmó que el gobierno estadounidense no buscará la pena capital contra el capo. El documento oficial detalla que el Procurador General autorizó a la fiscalía a retirar la solicitud de pena de muerte, lo que representa un alivio para la defensa.

El abogado de Zambada, Frank Pérez, celebró la decisión: “Reconocemos la determinación del gobierno de no aplicar la pena de muerte a nuestro cliente”, señaló.

Antecedentes de la detención

“El Mayo” fue capturado el 25 de julio de 2024 en el aeropuerto rural de Doña Ana, Nuevo México, cuando viajaba en una avioneta acompañado de Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Su arresto tuvo repercusiones inmediatas en el Cártel de Sinaloa, provocando disputas internas y un repunte de la violencia en la región.

Actualmente enfrenta 17 cargos por narcotráfico, delincuencia organizada y lavado de dinero en Nueva York, lo que convierte este proceso en uno de los golpes más significativos al crimen organizado en los últimos años.

Un caso con implicaciones binacionales

Zambada había denunciado previamente que su detención en EE.UU. fue producto de un secuestro, al alegar en una carta enviada en 2024 al Consulado de México en Nueva York que fue emboscado en Culiacán y trasladado por la fuerza.

Pese a estas declaraciones, su próxima comparecencia marcará un punto de inflexión en el histórico caso, con posibles repercusiones tanto en la política de seguridad en México como en la cooperación judicial con Estados Unidos.